Dulce sarcasmo de la vida, burla de pueblo, gozo de los miserables, no hay camino que mas corto que este, todo me conlleva a pensar que somos una ironía, una mala jugada del destino, una burla de Dios, nada mas que singularidades en un universo distorsionado, la leyes no existen, invención humana, parte de la ironía universal de la existencia de la especie superior.
Estamos hechos de lo mismo que la mierda, pero no lo somos. Ironía.
Y cuando crees saberlo todo, ¡mentiras!, no hay blasfemia mayor, no pecas contra la ironía, alabas la grandeza del hecho de ser irónico.
La concepción de una vida basada en servir al otro sin importar nada, sin reconocimiento, gloria o fama no existe.
No has pensado en lo contradictorio que es ser la única especie con la suficiente capacidad para comprender que en realidad no somos únicos. Polvo de estrella somos.
Es vacío llevar una vida basada en…nada, es contradictorio con la con lo que pensaban nuestros padres. Ah, puritanos que se avergüenzan de poder poblar el planeta, de reproducirse como conejos o ratas.
Piénsalo, la vida es una dulce ironía llena de paradojas sin sentido.
No hay mayor gozo que observar sin ser visto, de querer y poseer, no hay mayor ironía, cuando ya lo posees. Te jactas de que nada será igual y ries y burlas, te aburres, lo dejas a un lado y buscas otra cosa que tener. El ciclo continua, aun, cuando eres viejo. Expira el producta, y la vida útil de las personas se acaban, las desechas como basura y te consigues uno nuevo para poder deshacerlo otra vez en un sin fin de veces hasta que, por fin, mueres en una casa rodeado de familia o desecho como un producto cualquiera.
El mundo podrido critica la parte mas podrida del planeta, origina por su propio excremento, en donde se alimentan de los desechos y, los que no están contaminados de sus propias heces, huyen a un paraíso igualmente de infectado, con el falso pretexto de salvar ya su miserable vida en un mundo igual de podrido que la mente de quienes lo habitan.
Aun Corras y te escondas, seas como los tres monos; no veas, no oigas y no hables, el mundo al final te consumirá en un vacío ciclo falto de ideales, donde el pensar por ti mismo y no por osmosis será, en ultimas, el único y verdadero acto de revolución que se llevara en la mente y la concepción de la existencia humana.